En el mantenimiento de edificios hay varios aspectos que conviene tener en cuenta. El control de humedades en fosos de ascensor es uno de los primordiales. Y es que la presencia de agua en esta zona puede afectar los materiales constructivos, favoreciendo la corrosión. Con el tiempo, esto puede terminar comprometiendo el estado de algunos elementos del recinto. En las próximas líneas profundizamos sobre las causas de este problema y las alternativas de tratamiento.
Por qué aparece agua o humedad en un foso de ascensor
Existen diferentes motivos por los que pueden aparecer humedades en fosos de ascensor. Uno de los más habituales es el contacto directo de la estructura con el terreno. Si la impermeabilización está deteriorada, ha perdido sus propiedades o simplemente no es suficiente, la humedad del suelo puede penetrar en los materiales.
También pueden producirse filtraciones laterales a través de paredes, juntas o puntos de encuentro entre diferentes elementos constructivos. En edificios situados en terrenos con un nivel freático elevado, la presión del agua puede facilitar su entrada en las zonas situadas bajo la cota del terreno.
A esto se suma el deterioro de una impermeabilización existente. Con el paso del tiempo, los materiales pueden perder eficacia, especialmente cuando están sometidos de forma constante a humedad, movimientos de la estructura o condiciones ambientales desfavorables. Para conocer el origen concreto, es recomendable realizar una inspección antes de decidir el tratamiento.
Señales de humedad que no deben ignorarse
La presencia de agua en foso de ascensor es la señal más evidente de que hay un problema, pero no es la única. Dependiendo de la intensidad y antigüedad del problema, pueden aparecer agua acumulada, manchas de humedad, eflorescencias o depósitos de sales en paredes y suelo.
Otro indicio frecuente de humedades en fosos de ascensores es la corrosión de elementos metálicos. La exposición prolongada al agua puede acelerar su deterioro. También pueden aparecer malos olores, desprendimientos o deterioro de pinturas y otros revestimientos.
Diferencia entre una entrada puntual de agua y una filtración continua
Las humedades en fosos de ascensor no son siempre iguales. De acuerdo a las señales observadas en la evaluación, el problema puede ser más o menos grave. Una filtración de agua en foso de ascensor que aparece únicamente en determinadas circunstancias puede estar relacionada con un episodio puntual o con condiciones específicas del terreno. Por ejemplo, ver humedad después de una lluvia larga.
Ahora bien, si el agua aparece de manera recurrente, incluso durante periodos secos, puede existir una vía de entrada permanente. Esta diferencia resulta fundamental para determinar qué actuación es necesaria.
Cómo se localiza el punto de entrada del agua
Uno de los principales retos al trabajar en humedades en fosos de ascensor consiste en detectar filtraciones en foso de ascensor, ya que el lugar donde se observa el agua no siempre coincide con el punto por el que ha penetrado.
El agua puede desplazarse por el interior de los materiales, juntas o superficies antes de acumularse en otra zona. Por este motivo, localizar únicamente la mancha o el charco visible puede llevar a una conclusión equivocada.
Una inspección técnica permite analizar el estado del foso, valorar las posibles vías de entrada y determinar el origen de la humedad. Este diagnóstico es el primer paso para plantear una solución adecuada.
Tratamientos para impermeabilizar un foso de ascensor
La impermeabilización de foso de ascensor debe plantearse en función de las características de cada caso. No existe una única solución válida para todos los edificios cuando se trata de resolver humedades por filtración.
El tratamiento dependerá de determinar acertadamente las causas de las filtraciones de agua, el estado de los materiales, las características del terreno y las condiciones del propio foso.
Por eso, antes de intervenir es necesario realizar un diagnóstico que permita determinar qué actuación resulta más adecuada. Aplicar un tratamiento sin conocer previamente el origen de la filtración puede solucionar temporalmente los síntomas, pero no necesariamente el problema.
Cuando las humedades afectan a zonas comunes del edificio, también es importante valorar su alcance y coordinar el tratamiento de humedades en comunidades de la forma más integrada y activa. Una actuación a tiempo puede evitar daños mayores y mantener las instalaciones en el mejor estado posible.